La culpa es nuestra: Cómo las preferencias ciudadanas frenan las reformas en España
La pésima gestión, las mentiras recurrentes y la obscena corrupción del Gobierno no deben hacernos olvidar que los ciudadanos también somos responsables por apoyar unas inversiones tan disparatadas en infraestructuras. La misma ceguera que nos llevó a construir líneas de AVE en exceso nos lleva ahora a no mantenerlas. Compite con pensiones, sueldos públicos y bonos de transporte. Y pierde. Circulará más despacio. La compra de votos solo funciona cuando hay muchos vendedores. Gran ejemplo de La culpa es nuestra La culpa es nuestra no busca culpables fáciles ni se entrega a la denuncia moral, sino a la comprensión. Con rigor y claridad, muestra cómo nuestras decisiones colectivas ―como votantes, ciudadanos y consumidores― alimentan el mismo sistema que después criticamos. Con un estilo incisivo pero sereno, Benito Arruñada examina los mecanismos que explican el estancamiento español: desde la educación y la vivienda hasta la organización territorial y la cultura política. Frente a ...